17/02/2017

5 consejos para cambiar un hábito.

La mayoría de las enfermedades crónicas no transmisibles (1), también conocidas como “enfermedades de la civilización” tienen su origen en hábitos poco saludables y muchas veces la única acción del sistema de salud es dar una píldora para paliar el síntoma. Este tipo de medidas, jamás podrá resolver la cuestión de fondo sino que serán un parche temporario. Durante la carrera de Medicina aprendí a diagnosticar enfermedades y, con lujo de detalles, cómo administrar un medicamento: indicaciones, dosis, interacciones, efectos tóxicos, etc. Estudié incontables horas los libros de las distintas materias y, en todos ellos, se mencionaba la necesidad del cambio de hábito pero, en ninguno de ellos, decía nada de cómo lograr que esa persona cambie su hábito. Afortunadamente, encontré que hay mucho escrito en libros no médicos que empecé a leer por curiosidad y que me han resultado sumamente interesantes y, finalmente, extremadamente útiles a la hora de atender pacientes. En esencia, generar un hábito saludable como practicar ejercicio regular, acostarse a dormir más temprano o usar menos el celular, implica lograr introducir dicha actividad y que se convierta en un ritual en el individuo. Debemos lograr mediante la repetición que la conducta llegue a ser automática. Para ello los siguientes consejos te pueden ayudar:

  1. “El que mucho abarca poco aprieta”: No intentés generar más de uno o dos hábitos nuevos a la vez ya que generalmente la fuerza de voluntad es limitada y si querés cambiar toda tu rutina de un día para el otro el quantum de energía que vas a requerir es muchísimo y, lo más probable, es que fracases y te frustres.
  2. Sé específico y preciso: definí exactamente qué querés cambiar y asignale tiempo dentro de tu agenda y un lugar físico. No sirve con decir, voy a ir al gimnasio cuando me quede tiempo, porque nunca tendrás ese tiempo.
  3. Planificá y anticipate a las posibles dificultades que podés tener en el día para que no te sorprendan y te obliguen a romper tu plan.
  4. “Pensá qué es lo que vas a hacer para evitar conseguirlo”. Los seres humanos tendemos a mantener el status quo y mantenernos en la zona de confort. El cambio siempre genera incertidumbre y existe una innata resistencia a ellos. Debemos evitar autoengañarnos para no boicotear nuestro plan.
  5. Conseguí aliados que te ayuden a generar tu nuevo hábito. Hablá con tu familia, amigos o compañeros de trabajo para que te apoyen con tu iniciativa. Si querés dejar las harinas, pediles que no te traigan bizcochitos, si querés hacer deporte tratá de conseguir un compañero, si querés estudiar más horas pediles que en ese tiempo no te molesten. Cuanto más te ayuden menos vas a tener que usar la fuerza de voluntad.
Ahora ya tenés unas pistas de cómo cambiar un hábito ¿Qué hábito querés cambiar vos?
1] Los cuatro tipos principales de enfermedades crónicas no transmisibles son las enfermedades cardiovasculares (como ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares), el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas (como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y el asma) y la diabetes.
Bibliografía: Schwartz, Gomez & Mc Carthy. La antiproductividad. Ed. Granica. 2013.

Fuentes: Ideas Médicas

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