17/08/2018

¿Cómo lograr que los niños estén en mejor forma? El ejercicio de la "milla diaria" puede ser el plan ideal

Si aún no has oído hablar de la "milla diaria" ("Daily Mile" en inglés), ahora es el momento. La iniciativa, que llega cada día a 3.600 escuelas de 35 países de todo el mundo, lleva a los niños afuera de las aulas durante el horario lectivo para que corran o caminen por el campo durante 15 minutos. Los que corren suelen hacer alrededor de una milla al día (1.7 kilómetros).

La iniciativa tiene una historia de fondo. Fue desarrollada hace seis años por la escuela primaria de St. Ninians en Stirling, en el centro de Escocia, después de que los niños y los maestros sintieran que los alumnos necesitaban estar en mejor forma.

Otras escuelas se dieron cuenta del valor de esa práctica y la idea comenzó a extenderse. Ahora se está llevando a cabo en alrededor de la mitad de las escuelas primarias escocesas y una cuarta parte de Inglaterra, junto a escuelas en Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Nepal y Australia.

Con todo este entusiasmo, llegó el momento de que los investigadores formularan la pregunta obvia: ¿Realmente vale la pena hacerlo? Hemos sido parte de una colaboración entre las universidades de Stirling y Edimburgo que ha publicado los primeros resultados.

Niños activos
El telón de fondo de la "milla diaria" es una crisis global en la actividad física en la infancia. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los niños realicen, al menos, 60 minutos de ejercicio de moderado a vigoroso (de los que los deja sin aliento) cada día. También deberían hacer ejercicios de resistencia cada semana para fortalecer sus músculos. Menos del 40 por ciento de los niños logran estos niveles recomendados.

Independientemente del ejercicio que haga, pasar demasiado tiempo sentado o acostado (mientras está despierto) también es malo para su salud. El máximo recomendado es de dos horas de televisión al día y limitado el resto del tiempo. Una vez más, menos del 40 por ciento de los niños en todo el mundo lo logran. Las personas más saludables registran grandes cantidades de ejercicio moderado/vigoroso y pasan poco tiempo sentados o recostados.

El número de niños obesos y con sobrepeso ha aumentado drásticamente en los últimos años, y la falta de ejercicio y el exceso de actividades son algunas de las razones. En los últimos años, los niños con sobrepeso han tenido un mayor riesgo de sufrir diabetes, derrames cerebrales y enfermedades del corazón, por lo que esto afecta directamente tanto a su calidad de vida como también, potencialmente, a su esperanza de vida.

Igualmente alarmante son los datos que indican que la aptitud física de los niños ha disminuido significativamente desde, al menos, los años ochenta. No pueden correr tan lejos sin detenerse como lo hacían sus padres.

Lo que encontramos
Los gobiernos han introducido diversas intervenciones dirigidas por la investigación para combatir estas amenazas. Por ejemplo, aumentando la intensidad de las clases de educación física, pero con un éxito desigual.

La "milla diaria" tiene la atracción de ser simple y tiene que ser diseñado no por investigadores sino por un maestro y algunos niños. El hecho de que tantas escuelas participen sugiere que los niños continúan haciéndolo.

Entonces, ¿qué hay del efecto en su salud?
Los niños hacen la "milla diaria" a cualquier hora del día que su maestro elija. Por lo general, hacen una combinación de caminar y correr, hacer vueltas a un campo escolar o un patio con ropa y zapatos normales de escuela. Los niños marcan su propio ritmo y son libres de hablar con otros alumnos o profesores a medida que avanzan.

En el transcurso de un año académico, comparamos 391 niños de 4 a 12 años en dos escuelas locales. Una escuela estaba a punto de presentar la "milla diaria" mientras que la otra no.

Al comienzo y al final del estudio medimos a cada niño de la siguiente manera: estado físico, niveles de actividad física, tiempo sedentario y grasa corporal.

Los niños de la escuela que introdujeron la "milla diaria" aumentaron su actividad física moderada/vigorosa en nueve minutos al día (alrededor del 15 por ciento) y redujeron su tiempo sedentario en 18 minutos al día (alrededor del 6 por ciento). Vieron un aumento de alrededor del 5 por ciento en la distancia que podían recorrer, mientras que los pliegues de la piel se redujo en un 4 por ciento.

Algunos cuestionan el impacto de la "milla diaria" en el tiempo de la lección, pero hay pocas razones para eso. Hemos demostrado previamente en casi 12.000 niños que un solo ejercicio similar hizo que estuvieran más despiertos, aumentó su atención y memoria verbal, y mejoró sus sentimientos de bienestar. También hemos escuchado afirmaciones anecdóticas sobre otros beneficios, como un mejor sueño y dieta.

En resumen, nuestros resultados sugieren que la "milla diaria" definitivamente vale la pena. En el futuro tenemos que ampliar nuestra investigación para saber si puede funcionar en diferentes entornos educativos, como las escuelas secundarias y si funciona igual de bien para los alumnos de diferentes orígenes.

Por el momento, la "milla diaria" ciertamente puede ser parte de la solución para la salud y el bienestar de los niños. Cuidado: podría estar aquí para quedarse.

Fuente

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